Una extensión de Chrome que revisa cualquier página chilena y te dice qué requisitos visibles de la Ley 21.719 no está cumpliendo.
Todavía no sale a la venta. Está lista y funcionando, pero abre primero para quien esté en esta lista, y los que se anoten van a tener algo que después no va a estar: se define por orden de llegada y no se repite.
Anotamos . Cuando abramos te escribo a ese correo, y ahí te cuento cuál era la oferta.
Un solo correo, el del lanzamiento. Ni newsletter, ni promociones de terceros, nada.
Diez comprobaciones, agrupadas en las tres áreas donde se concentran los incumplimientos. Todas se verifican desde el navegador, sin tocar tu servidor.
Capturas reales, sin maquetar.
Un PDF con la fecha, la referencia y el marco legal. Cada hallazgo con su evidencia, y al final qué se revisó y qué queda fuera del alcance.
No pide cuenta ni configuración. Vive en la barra de Chrome.
Lee la página, busca la política de privacidad y la analiza sola.
Cada hallazgo con su evidencia, el artículo que lo respalda y cómo se corrige. Exportable a PDF.
Anotarme en la lista Se define por orden de llegada.
No, y desconfía de cualquiera que te lo prometa. La herramienta revisa lo que se puede comprobar desde un navegador, en las páginas que le muestres. Hay obligaciones de la 21.719 que viven en tus servidores, tus contratos y tus procesos internos, y que ningún software puede ver desde afuera.
Gratis y sin límite de sitios ves el semáforo: cuántos problemas hay y en qué área están, tipo «3 en la política de privacidad, 2 en el consentimiento de cookies». Con licencia ves qué es cada hallazgo, la evidencia que lo prueba, el artículo que lo respalda, cómo se corrige, y puedes exportar el informe en PDF.
Un dominio con todo lo que cuelga de él. Si compras un sitio y revisas ejemplo.cl, también quedan cubiertos www.ejemplo.cl, blog.ejemplo.cl y cualquier otro subdominio, sin gastar otro cupo.
No. Lo que se consume es el sitio la primera vez que lo revisas. Después puedes volver a analizarlo y generar informes en PDF todas las veces que quieras, incluso cuando la licencia haya vencido.
Adelante. Ese dominio ya está pagado, así que revisar antes y después de las correcciones no te cuesta nada. De hecho es la forma natural de usarlo: un informe para mostrar el problema y otro para mostrar que se resolvió.
No. Cada hallazgo dice qué se observó, qué exige la ley al respecto y qué hay que cambiar concretamente. Está escrito para que lo entienda quien administra el sitio.
Tu correo, para enviarte la licencia, y los dominios que revisaste, para llevar la cuenta de tu cupo. La evidencia y el contenido de las páginas que analizas nunca salen de tu navegador: el historial de sitios de un consultor es su cartera de clientes. Está detallado en la política de privacidad.